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NUBE PRIVADA, PÚBLICA O HÍBRIDA: ¿Cuál es la mejor para mi empresa?

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Puede que usted no lo perciba, pero, desde hace un tiempo, usted ya usa cloud computing (computación en la nube) de manera frecuente. Servicios de correo electrónico, aplicativos de películas y series como Netflix, backups de Whatsapp, fotos de Instagram, vídeos de Youtube, entre otros, están almacenados en alguna nube, pudiendo acceder a ellos cuando sea necesario. Estos son apenas algunos ejemplos de aplicaciones de uso personal, que nos permiten tener una idea de todo el potencial de la computación en la nube.

Para una empresa, son muchas más las utilidades. Sistemas de gestión, controles, registros, etc. pueden ser procesados en una nube y ser accedidos desde cualquier sitio a cualquier hora. Eso acaba en una reducción de costos de infraestructura, ahorro de espacio físico, centralización de las informaciones y agiliza el trabajo por ofrecer la posibilidad de trabajar de manera remota.

Esta es una realidad presente desde hace algunos años en incontables empresas de todas las áreas y de todos los tamaños. En esas empresas y en aquellas que aún están por adherirse al uso de la nube, existe algo en común: la decisión de escoger que tipo de nube será más beneficiosa para el negocio. Con respecto a ese tema, los profesionales de tecnología y los gerentes tienen a su disposición tres alternativas, siendo necesario una evaluación profunda para definir cuál es la mejor opción entre: la nube privada, la pública o la hibrida. Todas poseen beneficios semejantes, principalmente en cuanto al costo-beneficio, desempeño y seguridad. Lo que muda es el método de implantación escogido, lo que dependerá de las necesidades de su empresa.

NUBE PÚBLICA

Es el modelo más utilizado en las empresas porque es idóneo para el uso de softwares de gestión y permite la fácil ampliación de la capacidad de almacenamiento. Así que los servicios son prestados en un ambiente accesible por medio de internet, que a su vez es desarrollado a través de recursos físicos agrupados y compartidos. El valor a invertir es bien atractivo, siendo a veces considerada la opción más barata. El motivo es que los costos de hardware, aplicativos y ancho de banda están cubiertos por el proveedor. Así que la empresa paga solamente por la capacidad utilizada.

Entre otros beneficios, también está la escalabilidad ilimitada, alta disponibilidad, el hecho de tener costos controlables y menores a los de una infraestructura interna, y la confiabilidad, debido al grande numero de servidores disponibles. Es por eso que la nube pública es perfecta para las empresas que necesitan de fuerzas tecnológicas sin hacer inversiones gigantescas en TI. Si el factor tiempo de implantación es relevante, son aún más las ventajas, porque se trata de una estructura que ya está lista, o sea no exige ningún tipo de construcción o desarrollo.

Se le conoce como Nube Pública porque su empresa comparte los mismos equipos de hardware, de almacenamiento y red con otras compañías “inquilinas” de la nube.

Sin embargo, en algunos casos, el relativo precio bajo trae consigo un menor control sobre cómo son configurados los servidores, así como las políticas de datos y privacidad. Este puede ser un punto negativo en la seguridad de la nube pública, pero existen sistemas modernos de alto rendimiento que evitan que los demás usuarios sean afectados en el caso que uno de ellos tenga su cuenta comprometida.

 

NUBE PRIVADA

Esta opción posee recursos apenas usados tan solamente por una única empresa. La estructura puede estar localizada dentro del espacio físico de la compañía, o más bien estar hospedada en un proveedor de servicios tercerizado. Sea cual sea el caso, los servicios y la infraestructura serán mantenidos en la red privada, y los hardwares y los softwares serán destinados exclusivamente a la empresa. Por eso, termina siendo más fácil personalizar los recursos para que atiendan los requisitos de TI más específicos. Es la opción más usada por los órganos gubernamentales, instituciones financieras y grandes empresas, en las cuales las operaciones son un activo vital – con un alto valor agregado – para las negociaciones. Por ejemplo, esta puede ser la solución que le permite acceder a sus informaciones bancarias a través del celular.

El hecho de no tener recursos compartidos con otras empresas es un beneficio muy atractivo de la Nube Privada, ya que lleva a un mayor nivel de control y seguridad. La solución permite personalizar las funciones y el soporte de acuerdo con las necesidades específicas de la empresa. O sea, como la nube está diseñada de manera exclusiva, está totalmente dirigida a la realidad del negocio.

Claro, esto significa costos mayores. Si lo analizamos, la Nube Privada es mantenida por una única empresa, y por eso tiende a demandar una inversión mayor de contratación y de mantenimiento. En caso de que algún equipo deje de funcionar, o un sistema presente una falla, los técnicos y analistas internos serán los responsables por restaurar todo nuevamente.

 

NUBE HÍBRIDA

Esta opción mezcla a las dos anteriores, tomando lo mejor de cada una de ellas. Con la Nube Híbrida, la empresa puede guardar informaciones de mayor valor en la nube privada, dejando los datos y sistemas con socios estratégicos en la nube pública. Así que la nube híbrida se adapta bien a los procesos que trabajan con los datos privados y de alto valor sin comprometer la capacidad de actuación de los profesionales – lo que torna más seguros y confiables a los accesos.

Aunque los valores invertidos en la contratación puedan ser más elevados si se comparan con la pública, la híbrida mantiene todos los factores que tornan esa plataforma de servicios versátil y funcional. Por eso tiene una altísima compatibilidad con el ambiente corporativo. Por lo tanto, las compañías con exigencias de más recursos pueden ser más eficientes y con un costo operacional menor.

En resumen, las nubes híbridas dan la oportunidad de usar los gastos operacionales para escalar horizontalmente en la nube pública – o gastos de capital para escalar verticalmente en una nube privada. Otra ventaja es la posibilidad de alternar entre el modelo público y el privado. Todo dependerá de la necesidad del negocio.

¿Aún tiene dudas sobre cual modelo escoger? Entre en contacto con nuestro equipo de especialistas y entienda como le podemos auxiliar en proyectos cloud para que esta transición sea segura y aumente los resultados de su empresa.

 

ostec
ostec@ostec.com.br
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